La ocupación es un problema de conteo. Usted delimita el área que observa la cámara e indica cuántos espacios tiene. Se genera un evento de estacionamiento lleno en cuanto los vehículos superan ese total. Los paneles informativos, la política de acceso y la dotación de personal responden a ese evento. El mismo contador detecta congestión en un tramo vial; esa es toda su función: ve vehículos y los cuenta.
La identidad corresponde a otro módulo. El reconocimiento de placas lee la placa e informa marca, modelo, color y tipo del vehículo. La taxonomía más amplia de objetos (automóviles, minivanes, autobuses, camiones livianos a pesados, tractocamiones, motocicletas, maquinaria y remolques) corresponde a otro módulo separado. El contador no clasifica nada. Conviene precisarlo antes de que una especificación diga lo contrario.
El control de entrada combina ambas funciones. La cámara lee la placa de cada vehículo que llega, la coteja con la lista de autorizados y envía el resultado al dispositivo de control de acceso. Una placa permitida levanta la barrera; un vehículo desconocido genera una alerta al operador en lugar de abrirla. Cada decisión queda registrada.